Dicen las profecías que España volverá a ser una gran nación, que un monarca nos llevará a la victoria final en los últimos tiempos. Sea como fuere, la impronta española queda clara al destacar el español en todo tipo de deportes.
Nadal es un ejemplo de superación, esfuerzo y trabajo bien hecho. La roja ha destacado soberanamente sobre selecciones históricamente superiores y al final todos tenemos la sensación de pertenecer a un gran país que simplemente está viviendo uno de sus peores momentos.
Pero está en el caracter español avanzar contra las adversidades y dar a conocer su valor, y como dice el dicho "el español dónde no llega con el ala de su sombrero, llega con la punta de su espada."
Pasad un buen día.